viernes, mayo 13, 2005

Un barco-factoría de 'software' en alta mar, el colmo de la 'deslocalización'

http://www.elmundo.es/navegante/2005/05/13/
empresas/1115996916.html

PABLO ROMERO

MADRID.- Algunas empresas tecnológicas de EEUU que quieren trasladar
su producción principalmente para recortar gastos
('deslocalización') no desean ir tan lejos como a la India o China,
destinos favoritos de ciertos gigantes del 'software'. Varios medios
han informado del proyecto SeaCode, que consiste en mantener un barco
anclado a más de tres millas de la costa de California (aguas
internacionales) con 600 informáticos de la India a bordo, con lo que
se evita la legislación laboral de EEUU y mucho papeleo en
inmigración.


Pantalla de SeaCode.com
Y la polémica no ha tardado en desatarse. Este proyecto ha sido
calificado como de 'barco de esclavos', 'explotadora' e 'inhumana' a
lo largo y ancho de la Red, tal y como afirma el columnista John
Dvorak en Los Angeles Times, que se hace eco de quienes denuncian
cómo esta iniciativa aprovecha unas reglas (normas de navegación y
sobre aguas internacionales) que no fueron pensadas para este tipo de
actividad.
Para las empresas desarrolladoras de 'sofware', no hay duda de las
grandes ventajas que implicaría una solución así, tal y como afirma
uno de los fundadores de SeaCode, Roger Green, en unas declaraciones
que publica Boston Globe.
Green asegura que con esta solución existe más control de la
producción de 'software', se evita que "los ejecutivos claves tengan
que realizar periódicamente viajes de tres semanas de duración a
países del tercer Mundo", además de problemas tales como las
diferencias horarias o los malentendidos idiomáticos. Además, los
clientes podrían llegar a la 'factoría flotante' en el tiempo que
dura un breve viaje en helicóptero para supervisar el trabajo.
'Love Boat'

David Cook, el cofundador del proyecto, rechaza las acusaciones de
'esclavismo', y asegura que la idea es crear un ambiente del estilo
'Vacaciones en el Mar' ('Love Boat'), una serie de TV estadounidense
de los 80 sobre un crucero de lujo.

Y es que los ingenieros, aseguran los dueños de SeaCode, cobrarían
bastante más que si trabajasen en la India, aunque mucho menos que un
programador en EEUU. Y se trata de una manera 'perfectamente legal'
para trabajar con ingenieros asiáticos muy cerca de Estados Unidos,
sin necesidad de tramitar visados para trabajadores técnicos
extranjeros (H-1B). Eso sí, hay que puntualizar que los turnos de
trabajo serían de 12 horas, y cada ingeniero permanecería cuatro
meses a bordo y dos meses en tierra.


Detalle de la pantalla del sitio SiliconBorder.com, donde se puede
apreciar un mapa de la situación geográfica del complejo.
México se apunta

Otro tipo de 'deslocalización' tecnológica 'de corto alcance' es la
que intenta promover el gobierno de México justo en la fontera con
EEUU, dos horas de la ciudad de San Diego (California). Se trata del
parque tecnológico Silicon Border, algo así como un intento de
creación de un Silicon Valley en México, pero 'casi en EEUU.

Esta idea, que arrancó el pasado año, nació para que las empresas
de EEUU pudieran disponer de mano de obra cualificada, técnicos y
profesionales de México en el propio territorio mexicano, con unos
costes laborales bastante menores a los estadounidenses. Así,
además, los trabajadores podrían trabajar en empresas
estadounidenses sin necesidad de cambiar de país y solicitar visados
de trabajo. Y todo, justo al lado de la central.

Está muy lejos

Propuestas como el barco-factoría en aguas internacionales o el
Silicon Valley mexicano nacen en definitiva para paliar un problema
que comienzan a sufrir algunas empresas tecnológicas que se
decidieron por desembarcar en países como la India: sus fábricas
están muy lejos, pero no quieren renunciar a unos costes de
producción que de estar implantadas dichas factorías nuevamente en
EEUU serían imposibles.

El boom de la 'deslocalización' tuvo su pistoletazo de salida tras el
estallido de la burbuja 'puntocom', cuando cientos de empresas
tecnológicas y de Internet se hundieron. Las supervivientes tuvieron
que echar imaginación y algo más para serguir adelante. Una de las
prioridades más acuciantes fue el drástico recorte de gastos, los
despidos masivos y, sobre todo, la búsqueda de alternativas; la India
se convirtió en una de las más atractivas.

La mayor parte de las empresas tecnológicas de EEUU ha tenido y tiene
en su plantilla a un notable número de indios, así que su manera de
trabajar no es ni mucho menos desconocida. De hecho, IndUs
Entrepreneurs afirma que el 30% de los ingenieros de la zona de Santa
Clara, en California, son de origen indio.

Con unos ingresos per cápita de menos de 500 dólares al año, la
India es un país que 'produce' más de 200.000 ingenieros y técnicos
al año, y además uno de sus idiomas oficiales es el inglés. Las
condiciones de trabajo son 'ventajosas' para los trabajadores
indígenas si se compara con sus paisanos, pero sus jornadas suelen
ser de 12 horas, y perciben sueldos que en ocasiones suponen sólo el
15% de lo que ganan sus colegas en países del Primer Mundo por
realizar un trabajo similar.